EN EDUCACIÓN, LA INCLUSIÓN ES EL GRAN DESAFÍO

Os presento a un profesional que para mi se está convirtiendo en un referente para la escuela inclusiva desde que lo conocí.

José Blas García Pérez

Es Maestro y Licenciado en psicopedagogía por le UMU. Máster en Educación y Comunicación Audiovisual por la UNIA.

En la actualidad  ejerce como maestro  en las Aulas Hospitalarias del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, de Murcia y comoProfesor Asociado al Departamento de Organización Escolar en  laFacultad de Educación de la Universidad de Murcia.

Colaborador activo en los proyectos colaborativos HangoutEDU,Tertulias con Sabor a Chocolote, INED21.

Administra el blog Transformar la Escuela, de donde he sacado este artículo.

Las emociones en educación le importan y persigue hasta la extenuación los principios de equidad y calidad en el sistema educativo: Una escuela para todos, donde todos permanezcan, progresen y promocionen con independencia de su situación y características personales es la revolución pendiente.

EN EDUCACIÓN, LA INCLUSIÓN ES EL GRAN DESAFÍO

No es nada original este reto, Sé que se trata de una vieja aspiración. Que hace años que el concepto inclusión sobrevuela por nuestras escuelas, nuestras leyes y nuestro acervo docente. Pero, al mismo tiempo, también observo, con mucha desesperación, que la inclusión todavía no ha aterrizado en las escuelas.

Recorrido: de la integración a la inclusión

Supuestamente la inclusión ha venido a sustituir el paradigma anterior: la integración. Una perspectiva que suspuso un gran salto cualitativo en la atención un buen número de niños y niñas en edad de escolarización obligatoria. Para los niños y adolescentes que poseían alguna discapacidad se decidió, por ley -y sin consulta prevía-, que se integraban en los colegios que les correspondía por escolarización ordinaria. La integración se hizo con muchas lagunas. El propio ámbito educativo. a priori y por definición, integrador, lo que hacía era convertirse en un discriminador  porque continuaba tratando a los niños que se iban integrando, al sistema llamado ordinario, como especiales.

Con una integración mál asentada, llegó la inclusión. De nuevo, con muy poca reflexión, se sutituyó en todo el sistema educativo  como sinónimo de integración. Integración e inclusión como una misma forma de entender la diversidad en la educación: nos centrábamos en la deficiencia del alunno en vez de observar sus capacidades. Una vez más nos equivocamos. Pensábamos que al cambiar la denominación, mágicamente, cambiaríamos las prácticas, pero no ha sido así.  Un cambio dificultoso, además, tanto por la visión social del déficit que se continúa teniendo, como por las tendencias homogeneizadoras de la tradicional legislación educativa española.

¿Qué hacer?: Análisis y reflexión sobre lo que hacemos

En el año 2000, T.Booth y M.Ainscow, desde el Centre for Studies on Inclusive Education (CSIE), de Bristol en UK , diseñaron una guía que ha sido, y es, referente en el mundo para desarrollar procesos de inclusión en educación:Index for inclusion. 

Esta guía establece tres ámbitos donde las comunidades educativas pueden revisar sus elementos para analizar y comenzar la transformación, si procede, en un centro inclusivo:

I Cultural. La guía nos invita a preocuparnos por crear una comunidad escolar segura, acogedora, colaboradora y estimulante, en la que cada uno pueda sentirse valorado.
II Política. La guía nos orienta, mediante los descriptores oportunos, a elaboración de políticas inclusivas de centro, vinculadas a la innovación y el desarrollo del mismo y al objetivo meridiano de que mejore el aprendizaje y la participación de todo el alumnado.
III Prácticas. Este documento nos oriente al desarrollo de prácticas inclusivas que sean reflejo de la cultura y las políticas desarrolladas por el centro educativo.

Prácticas que tenderán a promover, no sólo la presencia y la participación de todo el alumnado en las dinámicas de aprendizajes establecidas, sino que promuevan y pppapunten hacia  el aprendizaje y la promoción de todos ellos: en la escuela, cabemos todos.

Educar es incluir:la revolución

La revolución que haga posible la inclusión tiene que afectar al corazón mismo del sistema educativo. Educar es incluir. Una desafío que conlleve tanto una transformación de currículos, estrategias organizativas y culturas educativas, ancladas en los siglos pasados, como un potente desarrollo innovador que potencie mucho más una estructura educativa amplia y flexible, que posibilite la creatividad docente, la autonomía organizativa y  la apertura de los aprendizajes al tejido bio-contextual que los constituye.

Hablar de inclusión y educación es reflexionar  sobre cómo transformar los sistemas educativos a fin de que se conviertan en espacios acogedores, libres de barreras de ningún tipo… amigables para todos. Espacios educativos  que permitan de todo el alumnado, más allá de sus características concretas.  poder educarse..es decir, desarrollarse como individuo inacabado que es.

Prerrequisitos para hacer  posible la escuela inclusiva

  • Resituar la escuela donde le corresponde, como una “comunidad de aprendizaje” al servicio de la propiacomunidad.
  • Replantear un currículum común, que sea realmente común, es decir, válido  para todo el alumnado.
  • Programar la enseñanza para que todos puedan aprender-
  • Fomentar la autonomía del alumnado: las estrategias de autoregulación del aprendizaje.
  • Organizar el trabajo en el aula de modo que los alumnos puedan aprender unos de otros:

Adaptados de Pujolás 2003

La práctica: Metodologías Activas e Inclusivas

La inclusión también tiene que ver con ofrecer calidad. Hoy mismo, un twitero  argumentaba que “la educación inclusiva como dogma es ineficaz”, como si fuese una religión o credo.
La inclusión educativa es una forma de sentir, vivir y hacer , Una manera de gestionar la riqueza de la diversidad, Una riqueza que sólo podremos considerarla como predictor de calidad, si es eficaz para la mejora de logros, o lo que es lo mismo, si es mejor para que todos puedan aprender juntos.
Así, para una buena gestión de la diversidad y hacer de la inclusión una visión irrenunciable, es preciso, elegir metodologías que aprovechen esa diversidad, que la aportación diversa y rica sea un potente recurso para que todos aporten y todos aprendan.
De entre todas las posibles, he elegido, para terminar este post, las organizaciones de aula y las metodologías activas más valoradas, por la mayoría de  autores y maestros, como idóneas para hacer una realidad el sueño de la inclusión.

  • EL APRENDIZAJE BASADO EN PROYECTOS. El trabajo basado en proyectos se articula en base de los interrogantes que formula el alumnado. Cada nuevo interrogante puede constituir un nuevo proyecto y éste a su vez un nuevo aprendizaje. Esta forma de organizar la enseñanza-aprendizaje implica asumir que los conocimientos escolares no se articulan para su comprensión de una forma rígida, en función de unas referencias disciplinares preestablecidas y de una homogeneización de los individuos y de la didáctica de las disciplinas.
  • LOS MÉTODOS DE APRENDIZAJE COOPERATIVO. Son estrategias de carácter organizativo y didáctico. De una parte organizan al alumnado por medio de pequeños grupos de trabajo a la hora de trabajar. Por otra el modelo de aprendizaje se realiza desde una perspectiva cooperativa. Consiste, fundamentalmente, en que los alumnos se ayuden para aprender trabajando en equipos reducidos. El grupo cooperativo permite que la adquisición de conocimientos sea compartida, fruto de la interacción y cooperación entre los miembros del grupo, por lo que resulta muy positivo para que el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo pueda aprender y autorregular sus procesos de aprendizaje.
  • LA ENSEÑANZA MULTINIVEL. El diseño de actividades multinivel constituye otra forma de atender la diversidad en el aula porque posibilita que cada alumno encuentre, respecto al desarrollo de un contenido, actividades acordes a su nivel de competencia curricular. La enseñanza multinivel trata de dar respuesta a la diversidad de niveles. Las claves de este procedimiento está en la multiplicidad en la formas de aprender (estilos de aprendizaje), el desglose de actividades en distintos niveles (de más simple a más complejo) y en las formas de evaluar (utilizando variedad de técnicas e instrumentos).
  • LA ENSEÑANZA COMPARTIDA O CO-ENSEÑANZA DE DOS PROFESORES EN EL AULA ORDINARIA. Dos profesores enseñan juntos y comparten la responsabilidad docente. Esta alternativa supone el aprovechamiento de los recursos personales del centro (profesores de apoyo, profesores de pedagogía terapéutica, profesores de compensatoria…) en el aula ordinaria. Un aspecto esencial en este metodo es que los profesionales participan en la enseñanza en condiciones de paridad o igualdad. Se establece durante un periodo de tiempo concreto todos los días, o ciertos días semana. Los profesores son corresponsables de la actividad docente: programan, realizan y evalúan conjuntamente. Reconocimiento de sus fortalezas y debilidades de manera complementaria. Los profesores en parejas se observan entre sí como medio para mejorar desarrollo profesional.
Año de publicación: 2016
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